domingo, septiembre 05, 2010
Machu Picchu no aceptará más de 2.500 visitantes diarios
viernes, septiembre 03, 2010
Realizarán encuentro comercial y gastronómico Viva México - Perú 2010
INKATERRA MACHU PICCHU PUEBLO HOTEL Nuevas pozas calientes
Al costado del UNU Spa y el Sauna Andino de Inkaterra Machu Picchu Pueblo Hotel, se habilitó dos pozas calientes al aire libre para los huéspedes. Inkaterra informó que de estas pozas fluye agua pura de manantial que proviene de las montañas que rodean las instalaciones del hotel, proveyendo de una agradable temperatura que complementa muy bien la experiencia de gozo de la naturaleza.
La ubicación del Inkaterra Machu Picchu Pueblo Hotel permite tener una hermosa vista del bosque de nubes desde estas pozas calientes, además de disfrutar de una exuberante biodiversidad. Inkaterra ha restaurado cinco hectáreas de bosque de nubes, logrando atraer a 192 especies de aves (18 de los cuales son picaflores), 111 especies de mariposas, 372 especies de orquídeas y tener un Centro de Rescate de Osos de Anteojos: la vida silvestre vista desde su poza caliente. Asimismo, mientras se relaja con el agua caliente de manantial puede pedir cualquier bebida del bar o comer lo que desee, al costado de estas relajantes pozas.
Afluencia turística a Cusco creció en 5% al sumar más de 800,000 visitantes en lo que va del año
Más de 800,000 turistas nacionales y extranjeros arribaron a Cusco en lo que va del año, cifra que representa un crecimiento de cinco por ciento en relación con similar período de 2009, estimó el titular de la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur), Víctor Hugo Pérez Cevallos.
El funcionario destacó el crecimiento alcanzado y proyectó que en los próximos meses alcanzaría el 10 por ciento, siempre y cuando Cusco no registre conflictos sociales como paros y huelgas, que sólo ahuyentan a los visitantes.
Recordó que a inicios de año varias provincias cusqueñas sufrieron los embates de la naturaleza e incluso la ciudadela de Machu Picchu fue cerrada por el colapso de la vía férrea. Esa situación provocó la disminución de viajeros.
Sin embargo, se logró revertir con las campañas posdesastres como Cusco Pone, la cual ofreció pasajes aéreos, hospedaje, alimentación y acceso a los atractivos turísticos hasta con 50 por ciento de descuento, indicó.
A ella se sumaron las diferentes promociones de Cusco en el exterior como la Feria Internacional de Turismo de Berlín (Alemania) y la Feria de Turismo, Arte y Cultura de América Latina y Europa (Euroal) 2010, que se efectuó en Málaga (España).
Pérez Cevallos calculó que de los 800,000 turistas que arribaron a Cusco, el 80 por ciento visitó el parque arqueológico de Machu Picchu. Otros sitios que captaron el interés de los viajeros fueron la Ciudad Imperial, el parque arqueológico de Sacsayhuamán, Ollantaytambo, Písac y el Valle Sagrado de los Incas.
Detalló que 560,000 turistas fueron extranjeros y de ellos el 70 por ciento correspondió a estadounidenses y el resto llegó procedente de Alemania, Japón, Brasil, Argentina, Chile, entre otros países.
El funcionario indicó que a partir de junio el turismo receptivo mostró un notable crecimiento, motivado por las fiestas jubilares de Cusco, el Inti Raymi, el Corpus Christi y otras.
Servicios y seguridad
Pérez Cevallos también atribuyó el crecimiento del turismo a los servicios de calidad que se ofrecen en hospedaje, alimentación, transporte y guiado.
"Tenemos una planta turística bastante grande y que está en crecimiento, lo cual satisface a las tendencias que existen. Los operadores reaccionan rápidamente, cuando hay mucha demanda aparecen nuevos segmentos de mercado.”
Por otro lado, dijo que se cuenta con una comisión de seguridad turística, la cual está preparada para afrontar contingencias producto de fenómenos naturales como el colapso de la vía férrea que conduce a Machu Picchu, y que motivó la evacuación de miles de turistas y pobladores.
“En aquella oportunidad, el gobierno regional de Cusco y otras entidades estuvimos a cargo de la evacuación de turistas; hay un plan diseñado con Defensa Civil en aspectos de contingencia ante problemas causados por fenómenos naturales”, finalizó el funcionario.
En Cusco, la comisión de seguridad turística está integrada por la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial (Corpac), Policía de Turismo, operadores turísticos. Además de ver el tema de seguridad vela por la salud de los visitantes.
Hotel Monasterio, Machu Picchu Sanctuary Lodge y Tren Hiram Bingham reconocidos entre los mejores del mundo
Machu Picchu Sanctuary Lodge, Hotel Monasterio y el tren de lujo Hiram Bingham, de la colección Orient-Express, fueron anunciados ganadores en distintas categorías del premio Readers´Travel Awards, de la prestigiosa revista Condé Nast Traveller, en una ceremonia realizada anoche en Londres, Inglaterra.
MachuPicchu Sanctuary Lodge, el único hotel ubicado al costado de la Ciudadela Inca, se encuentra en el puesto #8 entre los mejores hoteles de América y el Caribe. Hotel Monasterio, con su fantástica arquitectura y decoración colonial, también se encuentra en esta lista en el puesto #20. Ambos son los únicos hoteles elegidos en sus respectivas categorías, en nuestro país.
El tren Hiram Bingham, operado por Perurail, también fue elegido entre los mejores trenes del mundo en el puesto #7 por su excelente servicio, en una ruta incomparable.
Los Condé Nast Traveller Readers’ Travel Awards se realizan cada año y son considerados los premios más prestigiosos en el rubro de turismo internacional. Los mismos lectores de la revista escogieron los ganadores del 2010 a través de una encuesta evaluando sus experiencias en los mejores hoteles, spas, aerolíneas, trenes y aeropuertos del mundo. Deben tomar en consideración la ubicación, decoración, servicio, gastronomía y conciencia ambiental.
Orient-Express Hotels Ltd., dirige y es dueño o copropietario de 47 empresas que operan en 25 países, 35 de ellas corresponden a hoteles ubicados a lo largo de cinco continentes, desde el Hotel Cipriani en Venecia al Copacabana Palace en Río de Janeiro. En el Perú cuentan con 5 hoteles: Miraflores Park Hotel en Lima, Hotel Monasterio, Hotel Río Sagrado y Machu Picchu Sanctuary Lodge en Cusco y Las Casitas del Colca en Arequipa. La compañía es también copropietaria y dirige PeruRail, que opera el servicio de tren Cusco-Machu Picchu, el mismo que es utilizado por casi cada turista que viene al Perú.
miércoles, agosto 18, 2010
Oferta turística hacia Machu Picchu con la entrada de un tercer operador ferroviario
El Machu Picchu Train, de la empresa estadounidense Andean Railways, cubrirá la ruta Ollantaytambo a Machu Picchu, en tres horarios, y en un autovagón con capacidad para 110 asientos por día, según un comunicado oficial del ministerio.
El ministro de Transportes, Enrique Cornejo, y el canciller José Antonio García Belaúnde inauguraron hoy en Machu Picchu el inicio de operaciones de este tren.
“A inicios de noviembre, cuando se hayan levantado todas las restricciones en la vía férrea derivado de los fenómenos naturales, circularán en total tres autovagones, incrementando la oferta de servicios a un total de 300 pasajeros diarios”, informó Cornejo.
SUSPENSIÓN Y REINICIO DE OPERACIONES Las intensas lluvias de inicios de año en la región de Cusco, donde se encuentra la ciudadela arqueológica, provocaron inundaciones y deslizamientos de lodo y obligaron el cierre del atractivo turístico durante tres meses para limpiar la vía del tren.
Sin embargo, el Gobierno habilitó rutas alternas y poco a poco se han idoabriendo todos los tramos del tren para las visitas de turistas, que en esta época del año llegan a 2.000 por día.
El canciller peruano agregó que la competencia en el sector ferroviario es beneficiosa tanto para los turistas, que tendrán más opciones para transportarse a Machu Picchu; como para el Cusco, como principal destino turístico del país.
García Belaúnde destacó que el nuevo operador trae como novedad la puesta en circulación de autovagones nuevos y ecológicos, fabricados en Estados Unidos para las condiciones especiales de Machu Picchu y decorados por diseñadores peruanos.
lunes, agosto 09, 2010
Hilaria Supa exigirá a Yale piezas de MachuPicchu
La congresista quechuahablante del Partido Nacionalista Peruano Hilaria Supa es la nueva presidenta de la Comisión de Educación del Congreso y anunció que su principal objetivo será recuperar las piezas de Machu Picchu, en manos de la norteamericana Universidad de Yale hace cien años.
Los objetos fueron extraídos por el descubridor de las ruinas Hiram Bingham y la universidad estaodunidense se resiste a devolverlos. El caso es juzgado por los tribunales de Nueva York.
Supa recurrirá a ONG´s internacionales para reintegrar a la nación peruana su patrimonio. Algunos analistas opinan que su condición indígena mediáticamente la puede ayudar.
sábado, agosto 07, 2010
Machu Picchu, a 100 años de su descubrimiento
Machu Picchu. Cien años de maravilla Una expedición encabezada por el explorador estadounidense Hiram Binghamllegó en julio de 1911 a la ciudadela de Machu Picchu, entonces cubierta bajo una espesa vegetación acumulada en siglos de abandono. Poco después, el hallazgo fue anunciado a nivel internacional en una edición especial de la revista National Geographic, empezando a concitar el interés de viajeros, aventureros y académicos de diferentes países. Para celebrar el centenario, desde este mes de agosto comienzan las actividades que cubrirán todo el calendario hasta julio del próximo año.
Escribe Henry Mitrani En 1548, solo dieciséis años después de la llegada de los conquistadores españoles al Tawantinsuyo, el cronista Pedro Cieza de León viajaba con el ejército de Sebastián Benalcázar por el camino inca desde Colombia hacia el Cusco para enfrentarse a las tropas de Gonzalo Pizarro. Al atravesar pueblos y templos, Cieza se sorprendía de encontrarlos totalmente abandonados y destruidos. El cronista dejó testimonio de su asombro al escribir: “Donde quiera que ha pasado cristiano conquistando y descubriendo, otra cosa no parece sino que con fuego se va todo gastando…los templos antiguos, que generalmente llaman huacas, todos están ya derribados y profanados”.
Ese proceso de destrucción, iniciado tan prontamente por los primeros conquistadores, se agudizaría con el establecimiento de las reducciones, la caída demográfica entre los nativos por las enfermedades traídas de Europa y las campañas de extirpación de idolatrías. Entonces, muchas huacas y ciudades fueron abandonadas, perdiéndose en la memoria de los lugareños. Sin embargo, por algunos documentos coloniales se ha podido reconstruir la historia de diferentes monumentos arqueológicos incas, como los que iban de Ollantaytambo a Chaullay (camino a Quillabamba, todo dentro del departamento del Cusco). Se sabe que este territorio fue conquistado en la primera mitad del siglo XV por el inca Pachacútec, quien ordenó construir Pisac y Ollantaytambo para recordar sus hazañas militares, y los convirtió, junto con otros lugares de la zona, en su hacienda real. Al pie de una montaña a orillas del Urubamba, particularmente, levantó una ciudadela de hermosos edificios y andenes. Sí, Machu Picchu.
Atajo histórico Cuenta la historia que años después Pachacútec conquistó Vitcos (Vilcabamba), base que le podía servir para atacar a los chancas si es que estos amenazaban nuevamente su reino. Partiendo de Vitcos, Pachacútec podía seguir la misma ruta que luego, alrededor de 1540, utilizaría Manco Inca para atacar a los españoles entre Andahuaylas y Ayacucho. Para abrirse camino hasta Vitcos, el Inca siguió río abajo penetrando por la quebrada de Machu Picchu y conquistó el valle de Amaybamba, hoy llamado Lucumayo.
Ya dominada toda la zona, Pachacútec abrió una nueva ruta más directa para llegar a Vitcos desde Ollantaytambo: subía por el abra de Pantiacalla para bajar al valle de Amaybamba cerca de Chaullay, donde los incas construyeron un puente llamado Chuquichaca. Así, con el tiempo la ruta que atravesaba Machu Picchu fue dejada de lado por ser más difícil y despoblada. A los españoles este camino no les llamó la atención, ya que estaban interesados en asuntos militares y para ir del Cusco a Vitcos más rápido se llegaba por el abra de Pantiacalla. Esa fue la ruta que se utilizó durante el virreinato e incluso hasta fines del siglo XIX.
¿Qué fue entonces de Machu Picchu? Según un documento de 1568 que se encuentra en el archivo departamental del Cusco –perteneciente a los papeles del Convento de los Agustinos–, allí se cultivaba coca seguramente para pagar el tributo exigido por los españoles. Se menciona también al español Gabriel Suárez, que compró las tierras de Quinte Marca a Gonzalo Cursirimachi, curaca de Ollantaytambo.
Este español era famoso por viajar y negociar entre los indios que vivían tierra adentro de Ollantaytambo y fue quizás el primer extranjero que conoció la ciudadela que hoy llamamos Machu Picchu (y que entonces se conocía solo como Picchu). En otro documento de la misma época, donde se menciona la tasa impuesta por el virrey Toledo al repartimiento de Calca, se dice que a los indios de Picchu les correspondía reunir 105 cestos de coca cada año, los mismos que debían ser puestos en Ollantaytambo por el valor nominal de 210 pesos. Sin embargo, en la década de 1570 los españoles tomaron el bastión de los últimos incas rebeldes en Vilcabamba, despoblándose la zona y abandonándose pueblos y comarcas.
A lo largo del siglo XVIII fue surgiendo un mito sobre Vilcabamba (o Vitcos). Se decía que allí los incas habían enterrado riquísimos tesoros para que no cayeran en manos españolas. Así, diferentes viajeros y aventureros empezaron la búsqueda de esta ciudad perdida. Pero no todos los exploradores de esta región estuvieron movidos por la codicia. Está el caso de Pedro Nolasco, quien llegó a Choquequirao en la segunda mitad del siglo XVIII y diferenció por primera vez la arquitectura inca religiosa de la civil; ese estudio lo publicaría posteriormente en el Mercurio Peruano.
Exploradores, huaqueros y viajeros, tanto peruanos como extranjeros, recorrieron este territorio durante el siglo XIX: el Conde de Castellar, Marcoy, Gibbon, Squier, Raimondi, Wiener, Markham y el peruano Palacios, entre otros. A comienzos del siglo XX, exploradores y agricultores del Cusco peinaban a la zona en busca de andenes donde cultivar. Se sabe que Gabino Sánchez, Enrique Palma y Agustín Lizárraga llegaron a Machu Picchu, y en el caso de Lizárraga que incluso arrendaría los andenes a los propietarios de la hacienda donde se encontraba oculta la maravilla. Pero su interés solo estaba centrado en la andenería, no en los restos arqueológicos. Entró en la ciudadela a huaquear y de esta manera juntó una pequeña colección de objetos, pero nada más. Es que en el Perú de ese entonces el desinterés por los restos prehispánicos era notorio. Baste decir que recién en 1905, José Toribio Polo le dio por primera vez la categoría de objeto artístico a una pieza prehispánica: la Estela de Raimondi.
Bingham en Machu Picchu En 1908 el explorador Hiram Bingham (nacido en 1875 en Hawaii) llegó a Santiago de Chile como presidente de la delegación estadounidense para el primer Congreso Científico Panamericano que se realizó en esa ciudad. En febrero del año siguiente decidió recorrer a caballo la antigua ruta colonial que iba de Buenos Aires a Lima, pero partiendo del Cusco. Llegado a la capital de los incas junto a su amigo Clarence L. Hay, tomó contacto con el prefecto Núñez, quien lo animó a unirse a una expedición que partiría a Choquequirao en busca de tesoros enterrados. Al llegar a este lugar, Bingham concluyó que no se trataba de Vitcos o Vilcabamba, como se creía, y decidió organizar una expedición para encontrar el último refugio de los incas rebeldes tras la ocupación española.
Al volver a Estados Unidos, Bingham hizo grandes esfuerzos para conseguir el apoyo económico que necesitaba para organizar una expedición científica integrada por diferentes especialistas que viajará al Perú en busca de la ciudad perdida de los incas. Después de muchas negociaciones, esta quedó conformada finalmente por el geólogo Isaías Bowman, el botánico H.W. Foote, el cirujano W. G. Erving, el topógrafo Kai Hendriksen, el ingeniero H. L Tucker y P.B Lanius como secretario auxiliar. La expedición llegó al Cusco en junio de 1911 y contó con la colaboración del doctor Albert Giesecke, rector de la Universidad San Antonio de Abad, y del vecino cusqueño César Lomellini. Después de recorrer durante dos semanas el cañón del Urubamba, llegaron por indicación de Giesecke al puente de Mandor.
Desde ese punto fueron guiados por el guardián del lugar, Melchor Arteaga, para subir el 24 de julio de 1911 a Machu Picchu, la fabulosa ciudadela cubierta de vegetación. Inmediatamente se les encomendó al ingeniero Tucker y al auxiliar Lanius que, en la medida de lo posible, limpiaran las ruinas para poder hacer un mapa topográfico. Esta labor duró varias semanas y fue revelando la gran extensión y belleza del sitio, llamando la atención de los expedicionarios los edificios de granito blanco. Bingham entonces regresó a Estados Unidos, pero solo para organizar una nueva expedición científica que estudiara con mayor amplitud esta maravillosa ciudadela inca y la diera a conocer al mundo entero.
Para todo el mundo Efectivamente, en 1912 Bingham organizó desde Estados Unidos una expedición mayor para estudiar Machu Picchu y sus contornos. Contó con el apoyo de la Universidad de Yale (especialmente de un acaudalado miembro de su junta de directores), de la National Geographic Society de Washington y de su propia esposa, Alfreda Mitchell, una millonaria norteamericana que era propietaria, nada menos, de la joyería Tiffany de Nueva York. Aún así, debido a los altos costos, varios de los expedicionarios partieron al Perú sin recibir un sueldo, cubriéndose solamente sus gastos de viaje.
El grupo de trabajo, conformado por profesionales de alto nivel, salió del puerto de Nueva York en mayo de 1912 y permaneció un año entero en Machu Picchu. Estuvo conformado por el geólogo Herbert Gregory, el osteólogo George Eaton, el topógrafo Albert H. Bumstead, el arqueólogo e ingeniero Ellwood C. Erdis, el cirujano Luther Nelson, el ingeniero topógrafo Kenneth Heald, el topógrafo auxiliar Robert Stephenson, el auxiliar y secretario Paul Bestor y los auxiliares Osgood Hardy y Joseph Little. Varios sufrieron diferentes enfermedades y accidentes durante su estancia en Machu Picchu (levantaron su campamento sobre los andenes del lugar), pero con gran esfuerzo y la valiosa colaboración de los campesinos del lugar se llegó a limpiar y fotografiar el sitio. También se realizaron los primeros trabajos de geología, fauna y flora en el lugar, se descubrieron muchas tumbas y se estudiaron y clasificaron los restos allí encontrados.
En 1913 la revista National Geographic –ya toda una institución científica internacional– cumplía veinticinco años de fundada. A insistencia de Alexander Graham Bell (el inventor del teléfono), en ese entonces director de la National Geographic Society y fundador de la revista, toda la edición de aniversario fue dedicada a Machu Picchu y así el mundo entero pudo conocer esta ciudadela inca que hoy es una de las 7 maravillas modernas. Lo que se mostró en las páginas de ese número especial fueron los estudios y las fotografías realizadas por la expedición encabezada por Bingham el año anterior en el Cusco.
Turismo masivo A partir de su difusión en National Geographic, la comunidad científica internacional puso los ojos en Machu Picchu. Ese mismo año de 1913 se empezó a construir el ferrocarril que cubría la ruta Cusco-Quillabamba, pero como fue hecho por etapas, recién en 1928 llegó a la estación de Machu Picchu, permitiendo desde entonces el inicio del turismo hacia este lugar. Sin embargo, hasta 1939 solo una o dos veces al mes pequeños grupos ascendían lentamente a pie o en mula hacia la ciudadela.
Ese año llegó a Machu Picchu otra expedición científica, esta vez financiada por Axel Werner Gren, dueño entre otras industrias de Electrolux y considerado uno de los hombres más ricos de Suecia. Esta expedición fue dirigida por Paul Fejos, médico de profesión y director de cine húngaro-estadounidense que contó con la colaboración ejecutiva de Alberto Giesecke Mattos (hijo del rector de la Universidad San Antonio de Abad que dos décadas atrás ayudara a Bingham; actualmente, a sus 96 años, vive en Lima). Esta expedición –compuesta por etnólogos, fitólogos y lingüistas–, recorrió, estudió y limpió el camino inca que décadas después se convirtió en una de las formas más populares de acceder a Machu Picchu.
Cada vez más visitantes frecuentaban la zona y en 1948 se abrió la carretera que va de Aguas Calientes a la ciudadela y que fue inaugurada por el propio Bingham en la que fue su quinta y última visita al Cusco (antes había llegado en 1909, 1911, 1912 y 1915). Con el desarrollo de la industria de la aviación después de la Segunda Guerra Mundial se incrementó el turismo. En las décadas de los sesenta y setenta empezó a hacerse habitual en la capital de los incas un nuevo tipo de turista, generalmente joven, atraído por un sentimiento místico hacia el llamado “ombligo del mundo”.
Luego de la grave crisis social y económica que atravesó el Perú en la década del ochenta, que afectó profundamente al turismo, en los noventa este sector se revitalizó y empezó la transformación del Cusco. En julio del 2007 Machu Picchu fue elegido como una de las 7 maravillas del mundo moderno y se convirtió, definitivamente, en un ícono mundial. Hoy, Cusco es sin duda la ciudad más cosmopolita del Perú, cuenta con todo tipo de servicios y los adelantos tecnológicos más avanzados, y Machu Picchu se prepara para celebrar el centenario de su descubrimiento. La ciudad sagrada de los incas, otra vez, en el centro de la atención mundial.
Piezas en disputa La campaña para que la Universidad de Yale devuelva los objetos extraídos de Machu Picchu
Por el centenario del descubrimiento científico de Machu Picchu se van a realizar una serie de acciones para recuperar los objetos llevados a la Universidad de Yale por las expediciones científicas de 1912 y 1915. Debe tenerse en cuenta que estas piezas fueron sacadas del país gracias a un permiso pedido por Hiram Bingham al entonces presidente peruano Augusto B. Leguía.
Este permiso daba un plazo de dieciocho meses para estudiar los objetos extraídos, cumplido el cual, debían regresar al Perú. Incluso en la edición de 1913 de la revista National Geographic, donde se presenta Machu Picchu al mundo, Bingham agradece al gobierno de su país por haberse puesto como garante ante el presidente peruano para que se otorgara el permiso necesario para que todas las piezas halladas salieran a ser estudiadas en Yale.
Cumplido los dieciocho meses , en 1915, el gobierno peruano pidió que las piezas sacadas de Machu Picchu retornaran, pero Bingham adujo que se encontraba peleando en Europa por la Primera Guerra Mundial y pidió una ampliación. Lo cierto es que fueron pasando los años y los objetos se fueron quedando en Yale. Ahora la Universidad se niega a cumplir su compromiso como depositaria y el gobierno peruano ha iniciado un juicio por esta razón. Por el centenario del descubrimiento científico, el senador demócrata Chris Dodd, de Connecticu (estado donde se encuentra la Universidad de Yale), va a dirigir una campaña en Estados Unidos para que se cumplan los compromisos pactados por Bingham. La National Geographic Society respalda esta posición.
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martes, julio 20, 2010
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El centenario de Machu Picchu
jueves, julio 08, 2010
Horario Bus Lima Tacna Lima
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Con pago a la tierra, celebran tercer aniversario de Machu Picchu como nueva maravilla del mundo
Promueven nueva ruta turística de acceso a Machu Picchu desde el VRAE
El municipio del distrito de Kimbiri, ubicado en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE), informó hoy que el próximo lunes realizarán una caravana por una nueva ruta turística hacia la ciudadela incaica de Machu Picchu, en Cusco.
El alcalde Guillermo Torres explicó que se trata de un circuito turístico de unos 620 kilómetros que empieza en la ciudad de Ayacucho, pasando por Kimbiri, Kepashiato, Echarate y Quillabamba hasta Machu Picchu.
“Nuestro objetivo es promover esta nueva vía terrestre, más corta, que nos intercomunica con la maravilla del mundo, un sueño de miles de pobladores hecho realidad gracias al canon gasífero y la voluntad política de sus autoridades”, explicó.
Recordó que la vía fue abierta hace un año y se espera que se convierta también en la “Ruta del café”, al permitir el tránsito de vehículos de alto tonelaje con la producción cafetera de los valles del río Urubamba y el VRAE.
La caravana, denominada “Por la nueva ruta a Machu Picchu”, se desarrollará del 12 al 15 de julio.
En el trayecto, las autoridades, agricultores y población viajera asistirán al 153º aniversario del distrito de Echarate, visitarán el balneario de Sambaray, la catarata “Las siete tinajas” y la ciudadela incaica, maravilla del mundo y Patrimonio de la Humanidad.